Partido Conservador

Partido Conservador
Fecha de fundación 1857
Referentes Pelucones
Divisiones Partido Conservador Social Cristiano, Partido Conservador Tradicionalista, Partido Conservador Unido.
Listado histórico
Alianzas Partido Liberal
Sitios Webs
Enciclopedia Chilena
Reseña en Wikipedia
Memoria Chilena
 

Partido Conservador. Partido político organizado en 1857. Durante el gobierno de Manuel Montt, y a consecuencia de la más grave y profunda división que afectó al bando pelucón, la cuestión del sacristán.

El 24 de diciembre de 1878, el partido realizó su primera convención, espacio que doto de una estructura e ideario real al partido. Se caracterizó por estar muy cercano a la iglesia católica, transformándose en su más férreo defensor. En relación a la sociedad y a la vida privada, el partido fue tradicionalista, lo que no se asemejó a la postura liberalizante que esbozo en materias económicas y electorales en los años posteriores, que se materializó en 1874, año de reformas en materia electoral.

Este partido ha sido uno de los más antiguos, disolviéndose en 1949, cuando sufre una división interna en el contexto de la promulgación de la Ley de Defensa de la Democracia durante el gobierno de Gabriel González Videla. Luego, en 1966, el Partido Conservador ya rearmado, se unió al Partido Liberal formando el Partido Nacional.

Contenido
Historia
Orígenes

El partido conservador nació en 1857, durante el gobierno de Manuel Montt, a consecuencia de la más grave y profunda división que afectó al bando pelucón. En 1856 durante el gobierno de Montt se produjo un hecho que agravó aún más la tensión existente entre éste y el clero, la llamada cuestión del sacristán, hecho que tuvo profundas consecuencias, “fue parcialmente responsable de la movilización de la opinión pública, (…), la ‘cuestión religiosa’ constituyó durante muchas décadas, (...), un problema que las masas comprendían muy fácilmente, y por lo tanto muy eficaz como bandera política”[1] . Esta situación marcó entonces la división de los pelucones y el nacimiento de un movimiento ultramontano que fue integrado por conservadores reaccionarios, “este bloque ultramontano de conservadores decidió separarse del gobierno y formar una nueva organización política, (…), el partido conservador”[2] .

En síntesis, a partir del traslado de la cuestión religiosa a la arena política, o a partir de la erupción del conflicto clerical-anticlerical, el peluconismo se escindió en dos grupos que hacia 1857 formaron los primeros partidos políticos chilenos, por un lado, el ya mencionado Partido Conservador, y por el otro el Partido Nacional o Monttvarista, que tuvo por objetivo respaldar al gobierno de Montt.

Debemos señalar que los hechos ocurridos en 1856 entre el gobierno y el Arzobispo Rafael Valentín Valdivieso son los que marcarán la etapa final de la tensión entre el Estado y la Iglesia, que ya tenía bastos precedentes. Respecto a la relevancia del tema religioso en la política, Edwards sostiene que “la cuestión religiosa contribuyó, pues, a ‘democratizar’ nuestra política. Por muchas décadas, y hasta que surgieron los problemas sociales, (…), ella fue la única que el país comprendió de veras”[3] .

Principios Programáticos
Conservadurismo

El conservadurismo es una ideología que nace como una “respuesta surgida históricamente, frente al desafío que una época específica pone a ciertos actores y grupos, (…), no corresponde a una constitución político espiritual, (…), sino que está estrictamente vinculado con el momento histórico en el que se origina”[4] .

El origen se debe situar en el contexto de la Revolución Francesa, pues allí nace como respuesta antagónica y crítica a las ideas racionalistas de la Ilustración. Ideas, que constituían un peligro, al poner en jaque al orden establecido y a la tradición. Por lo tanto el conservadurismo debe entenderse como el principal enemigo de “la filosofía liberal y sus correspondientes aderezos de autonomía del individuo y derechos naturales del hombre” [5].

Según lo estipula el ideario conservador, se resisten a que la sociedad se pueda constituir a partir de la razón y se inclinan más por que la sociedad se establezca según las condiciones de un orden social posible. “El conservador no considera al ciudadano como poseedor de un derecho natural que trascienda su obligación de ser gobernado, (…), más bien lo considera como parte de un orden social preexistente”[6] .

En el caso chileno, el pensamiento conservador surge de la realidad histórica, de la necesidad de superar el período de caos organizacional que surge tras la independencia. Se constituyó al unir a los hombres con criterio de orden, y fue desarrollando principios rectores tales como: autoridad, gobierno fuerte, probidad administrativa, progreso material y orden público, factores, a su vez, claves, para la defensa de la religión, la familia, la propiedad y la libertad de las personas [7].

Ideario del Partido Conservador: siglo XIX

El partido conservador, desde sus comienzos, se caracterizó por estar muy cercano a la iglesia católica, transformándose en su más férreo defensor. A juicio de Edwards, “las pasiones y los intereses religiosos los absorbieron desde el primer momento”, haciendo de este nuevo partido un aliado del clero.

Esta cercanía, se convirtió en uno de los puntos clave de su ideario, pues el partido conservador “se propone defender la libertad y los derechos de la iglesia” [8]. Por esto último, en sus comienzos contó con la activa participación de sacerdotes, quienes se propusieron luchar por la absoluta libertad de la iglesia frene al poder civil [9]. De esta manera, el partido, se fue constituyendo en torno a ciertos principios como: “armonizar las formas republicanas y democráticas de la institucionalidad política con la doctrina católica” [10], principio atravesado transversalmente por el de orden. Los conservadores buscaban mantener el orden imperante, respecto a la relación entre la Iglesia y el Estado, mostrándose reticentes a que la Iglesia se sometiera a la voluntad del poder civil, situación que los llevó a mantener una sostenida lucha contra el laicismo, por ejemplo defendiendo, “derecho del clero a intervenir en las elecciones” [11].

En relación a la sociedad y a la vida privada, el partido el partido fue tradicionalista, lo que no se asemejaba para nada a la postura liberalizante que esbozaran en materias electorales.

Respecto al campo político, los conservadores no lo fueron tanto, contrariamente a sus predecesores, los pelucones, ya que desde un comienzo “fueron absolutamente contrarios al autoritarismo portaliano y entusiastas partidarios de disminuir las facultades del ejecutivo, (…), orientaron su acción hacía la defensa de las garantías constitucionales, y estaban convencidos que sin libertad de prensa, de asociación y de sufragio, no existía posibilidad de sobrevivir” [12], por lo tanto podemos sostener que coincidieron con muchos de los postulados liberales, siendo activos protectores de las libertades públicas y parlamentarias.

Trayectoria Histórica

Una vez constituido el Partido Conservador, se situó en la oposición hacia el gobierno de Manuel Montt, y como coincidían con los liberales, pronto se produjo un acercamiento entre ambos, a pesar de las diferencias doctrinarias. Esta aproximación llevó a estas colectividades a un entendimiento y se unieron en el primer conglomerado político (o coalición) del país; a Fusión Liberal Conservadora.

Al llegar a la presidencia José Joaquín Pérez, empezaron a ser visibles diversos roces entre los fusionistas, sobre todo al plantearse las llamadas “cuestiones teológicas” y al tratar materias educacionales. Con respecto a las primeras, los conservadores querían que tanto la sociedad como el Estado se mantuvieran unidos a la Iglesia Católica. Se oponían a la creación de cementerios laicos, al matrimonio civil, al término del fuero eclesiástico y a la separación entre la Iglesia y el Estado.

En la presidencia de Federico Errázuriz Zañartu sobrevino el conflicto que terminará de romper por completo la fusión. Abdón Cifuentes, ministro de instrucción y miembro del partido conservador, quiso implantar medidas en relación a la libertad de enseñaza. Esto acarreó dificultades, que pronto ocasionaron la renuncia del ministro y el retiro permanente del partido conservador del gobierno y de la coalición en 1873. Con su salida de la fusión, el partido conservador pasó a formar parte activa de la oposición: “extremaron su reformismo político: autonomía municipal, voto acumulativo y defensa de las minorías, incompatibilidades parlamentarias y consolidación de las garantías individuales” [13] fueron las metas a corto plazo que el partido se impuso conseguir.

Al término del gobierno de Errázuriz, y con las elecciones presidenciales inminentes, el partido conservador apoyó la candidatura de Benjamín Vicuña Mackenna, pero este fue derrotado por Aníbal Pinto, bajo cuya administración se desarrolló la Guerra del Pacífico, situación que aminoró contienda partidaria.

Durante el gobierno de Pinto, el partido conservador, decidió realizar cambios importantes en su configuración. Así, el directorio del partido convocó a la I Convención General que debía realizarse en diciembre de 1878.

Convención general de 1878

Fue el gran hito que dio consistencia al partido conservador, pues por primera vez se reunían los miembros del partido de manera organizada. Tal como lo señalaba por aquellos días, el editor del periódico conservador, El Independiente, Zorobabel Rodríguez al exponer que:

“El Partido Conservador que hasta ayer tenía un programa, aunque completo, esparcido en las columnas de su prensa y en los discursos de sus oradores parlamentarios, va a tenerlo, merced a la grande Asamblea que hoy inaugura sus trabajos, perfectamente codificado para lo sucesivo” [14].

El programa de la convención indicaba que se tratarían temas como: Descentralización administrativa; Contribución e impuestos; Incompatibilidades parlamentarias y prescindencia de los jueces en política; Libertad Electoral; Libertad de enseñanza y de asociación [15]. Luego de dos días de convención, en la sesión final del 24 de diciembre, el presidente, Domingo Fernández Concha expuso frente a sus correligionarios:

“La Junta Ejecutiva de la Convenci6n aprueba y deja sancionado el Programa del Partido Conservador chileno, aceptando todas las conclusiones que respecto de descentralización administrativa; de libertad electoral: de libertad de asociación; de libertad de prensa, de incompatibilidades parlamentarias; de hacienda y de libertad de enseñanza, han presentado diversas comisiones y que han sido sometidas a su consideración” [16].

El programa adoptado por el partido conservador, en la convención de 1878 consignó los siguientes acuerdos:

Descentralización Administrativa

1.- Autonomía Local: dotar a los municipios de las atribuciones necesarias para poder manejar de forma sus intereses independiente del gobierno.

2.- Centralizar los grandes negocios que afectan a todo el país y descentralizar por completo los más pequeños, que son dominio exclusivo de los departamentos. Para así mantener la armonía entre la nación y los intereses del municipio.

3.- Llevar a la práctica los principios conservadores que se reducen a los puntos expresados anteriormente, y trabajar impetuosamente por obtener la reforma de la ley de municipalidades. Se les recomienda especialmente esta tarea a los diputados del partido que integren el Congreso de 1879” [17].

Libertad de la Iglesia

"Considerando la importancia primordial que le dan a lo sociedad religiosa y a la Iglesia Católica, la convención acuerda trabajar por la plena libertad de la iglesia en nuestro país, y en consecuencia, por la derogación de las disposiciones constitucionales que establecen el Patronato del Estado sobre la Iglesia Católica” [18].

Hacienda

1.- Se reconoce que parte de la difícil situación económica por la que atraviesa el país se debe a causas y acontecimientos ajenos a la acción de las autoridades competentes, pero al mismo tiempo añaden que no es menos cierto que en mucha parte esos males se deben a la falta de previsión, al despilfarro y a la mala política de las últimas administraciones.

2.- Reconocen la urgencia de actuar frente a esta ‘mala política’ y no escatimar esfuerzos para regular los presupuestos del país.

3.- Respecto a los empréstitos, el establecimiento de nuevos impuestos y el recargo de los antiguos a los que se ha estado recurriendo, lejos de remediar el mal, lo que hacen es sólo agravarlo.

4.- Para combatir este contexto, el partido propone suprimir equitativamente algunos servicios que presta el Estado, los que deberían dejarse a la iniciativa individual; vigilar la recaudación, administración e inversión de los caudales públicos, a fin de evitar pérdidas, despilfarros, que por desgracia se repiten con frecuencia; reduciendo el personal de las oficinas públicas y llamando a servirlas a hombres competentes y honrados.

5.- Respecto a las contribuciones, proponen revisarlas, con el propósito de reemplazar las peores por otras menos perjudiciales y establecer un sistema científico en su base, equitativo en su reparto, sencillo en su conjunto y económico en sus procedimientos.

6.- Para llevar esta propuesta a la práctica es indispensable abandonar la política de bandería, (…), para no posponer más el interés del país a los intereses del círculo [19].

Libertad Electoral

“1.- El partido se propone defender la libertad de sufragio, base del régimen constitucional.

2.- Sostiene el compromiso de que los representantes que lleve al Congreso lucharán por la reforma a la ley de elecciones, en el sentido de dar la más amplia y completa libertad, manteniendo la base de los mayores contribuyentes y las demás garantías consignadas en la ley vigente, extendiendo el voto acumulativo a la elección de diputados suplentes, de senadores, municipales y electores de presidente” [20].

Incompatibilidades Parlamentarias

1.- El partido conservador quiere que los cargos de Diputado y Senador sean absolutamente incompatibles con las funciones de los empleados de la administración y con la de los jueces.

2.- El partido conservador quiere que los jueces se mantengan constantemente alejados de las luchas políticas, sin tomar jamás parte activa en ellas [21].

Libertad de enseñanza

1.- El partido argumenta que para llegar a la completa libertad de enseñanza, es absolutamente necesario que el Estado decrete la igualdad de los establecimientos de instrucción secundaria y superior con los establecimientos del Estado de igual clase en la recepción de exámenes y colación de grados.

2.- Alegan por la supresión de los internados en los establecimientos del Estado

3.- El partido señala que la instrucción primaria debe ser gratuita, mientras que la instrucción secundaria y superior, pagada por los que la reciben.

4.- Proponen también la libertad de profesiones [22].

El programa del partido, que emanó de esta reunión, significó un gran avance, pues el Conservador fue el primer partido político que concretó un programa escrito de sus ejes y líneas de acción.

Una vez que el programa fue de conocimiento público, Zorobabel Rodríguez el 28 de diciembre, en el editorial de El Independiente, escribía; “El programa sancionado por la convención conservadora tiene que dejar satisfecho a la ciencia, al patriotismo, a la justicia y a la libertad…” [23].

Paralelo al desarrollo del partido, en junio de 1878, falleció el Arzobispo de Santiago, Rafael Valentín Valdivieso y el gobierno propuso como reemplazante de éste, al canónigo Francisco de Paula Taforó. Esta propuesta generó debate, pues Taforó era cercano a las ideas liberales, por lo que no gozaba de la aprobación del clero nacional, y su candidatura fue arduamente resistida por los sectores conservadores del país. Los incidentes en torno a la candidatura de Taforó, “determinaron a la Santa Sede a enviar al país un Delegado Apostólico que informara tanto sobre la persona del candidato oficial como de las propuestas del clero nacional” [24]. En 1882 llegó a nuestro país el Delegado, Monseñor del Frate, quien confirmó a la Santa Sede los rumores en torno a Taforó, haciendo caer su candidatura.

Ante esto, el gobierno del presidente Domingo Santa María, reaccionó expulsando al Delegado del país, y rompiendo relaciones con la Santa Sede, lo que se cristalizó, en 1883 con el retiro del representante chileno ante el Papa León XIII. En medio de esta polémica en torno a las cuestiones teológicas, en julio de 1883 se aprobaron otras reformas a la constitución, como: la ley de cementerios laicos, la ley de matrimonio y registro civil. El partido conservador se preparó para las elecciones de 1885; a diferencia de las de 1882 en las que decidió abstenerse, pero el resultado no fue el esperado, y el partido vió disminuida su fuerza representativa en el parlamento. Dentro de este panorama adverso, se llamó a la II Convención General del partido, en diciembre de 1885.

Convención de 1885

A esta segunda convención asistieron 350 delegados[25] de todas las provincias, además de los diputados y senadores del partido. En esta convención, el tema que convocó la atención fue el de la libertad electoral, tal como quedó de manifiesto en el informe de la comisión que asumió la tarea de evaluar la actitud que debía tomar el partido en la situación política de aquel momento.

Tal informe concluía:

“…Las evoluciones que hoy operan en el campo de la política y que tienden a prestigiar y afianzar en Chile, la más hermosa y la más fecunda de nuestras libertades –la libertad electoral-, han merecido una atención preferente de parte de los miembros de esta comisión… …. Los diferentes matices en que está dividida la opinión pública independiente condenan hoy, como la peor plaga que puede afligir al país, la intervención oficial, origen conocido de todos los abusos y de todos los crímenes que han arrebatado a Chile el más sacrosanto de los derechos –el de elegir libremente a sus ciudadanos…” [26].

Otra de las misiones que la convención del partido encargó a esta comisión fue elegir el candidato para las elecciones presidenciales de 1886, en relación a esto, el informe de la comisión señaló:

…Conocidas son por todos los demás, (…), las aspiraciones del Partido Conservador, formuladas en su programa, (…), inútil sería repetirlo en este breve informe…el ciudadano que más se acerque al ideal que perseguimos, en tantos años de lucha sin tregua, será, sin duda, el que podrá merecer nuestra más ardiente cooperación… …Sin embargo, después de un detenido examen y estudio de las circunstancias y en vista del desarrollo, que día a día, van tomando los acontecimientos, consideramos que sería un poco prematuro y hasta inconveniente avanzar cualquier opinión respecto de persona determinada… … Ya que la Honorable Asamblea ha nombrado directorio definitivo, somos de opinión que debe delegar en él de una manera amplia y absoluta la facultad de designar el candidato para la Presidencia de la República…[27]” .

Esta moción fue aprobada por aclamación por todos los asistentes a la convención, de manera que en enero de 1886 se reunió el directorio, y nombró a quienes participarían de la junta ejecutiva, que llevaría adelante la misión de cumplir la tarea que la convención les había confiado. El partido conservador sólo realizó campaña electoral para la renovación del congreso, pero al saberse los resultados la junta ejecutiva tomó el 21 de junio de 1886, el siguiente acuerdo;

…No teniendo nosotros candidato por quien llevar a las urnas el sufragio libre de nuestra voluntad política, creemos conveniente la abstención general y absoluta, como una protesta decidida y enérgica contra el sistema electoral de sangre y fraude que ha implantado el actual gobierno…[28].

Las elecciones de ese año dieron como vencedor a José Manuel Balmaceda, quien debió sortear la heredada tempestad política basada en la pugna entre el autoritarismo del presidente y las ansias de predominio del Congreso. Balmaceda llegó al poder amparado en una mayoría parlamentaria e inició una mayoría parlamentaria e inicia una política mucho más conciliadora que su predecesor, lo que se cristalizó en el intento de integrar entre sí a las distintas facciones dentro del liberalismo e incluso en su impulso por reanudar las relaciones diplomáticas del país con la santa sede.

Pese a sus intensiones, la tranquilidad política no fue algo fácil de lograr, su gobierno se caracterizó por el antagonismo entre el ejecutivo y el congreso, y por una gran desorganización interna, rotativa ministerial e intervención electoral, que hicieron que estallase la crisis y la guerra civil de 1891. Tras fin del conflicto, en septiembre de 1891, el Partido Conservador vió realizado uno de sus principales propósitos, debido a “la aprobación de la ley de la comuna autónoma, y a la modificación del régimen electoral, introduciendo el voto acumulativo en forma general” [29].

A mediados de ese mismo año, la junta ejecutiva del partido conservador convocó a sus partidarios a reunirse en una III Convención general, a realizarse en diciembre de 1891. Esta convención tenía como objetivo general elegir nuevos dirigentes para el Directorio General y La Junta Ejecutiva. La sesión del 25 de diciembre eligió a los 30 miembros que debían ser parte del directorio y se tomó el acuerdo de volver a reunirse en Convención el año 1895.

Organización del Partido
Estructura del partido

Respecto a las características que se observan durante este período en el partido conservador, en relación a su estructura interna se debe mencionar, la gran disciplina partidaria que tuvieron sus miembros, hecho que tuvo relación con el fuerte vínculo entre el componente religioso de los militantes y su base social homogénea, muy cercana a la aristocracia [30].

Otra característica del partido, fue que su estructura organizacional se distinguió por ser fuertemente jerarquizada, sin que esto haya ido en desmedro de una ampliación de la participación en la toma de decisiones; por el contrario, las decisiones se dejaban de tomar entre un pequeño grupo de notables, permitiendo que estos procesos, - toma de decisiones, de elaboración de programas y propuestas- se discutieran en asambleas de carácter nacional, algo en el que podemos reconocer, el partido conservador fue pionero. No se debe dejar de señalar que este tipo de asambleas, ya se venían desarrollando de manera local en ciertas regiones del país por incipientes agrupaciones que más tarde desembocaron en partidos, como es el caso de las asambleas del norte encabezadas por Pedro León Gallo que más tarde darán origen al Partido Radical.

Este avance en la forma de organización de los partidos con respecto a los antiguos bandos políticos, demostró la intención de dar mayor importancia al trabajo de los militantes locales y al establecimiento de redes territoriales a lo largo del país. Cambio que, debemos señalar se vió influenciado a partir de las reformas electorales que ampliaron el sufragio en Chile, haciendo que se modificase la contienda por los cargos de representación y que los partidos políticos debieran competir mucho más que antes por los votos.

Ahora bien, la estructura y forma de funcionamiento del partido conservador, se distinguió con mayor claridad a partir de la convención general de 1878. Durante este encuentro realizado en diciembre, se definió el programa del partido conservador, ya de manera unificada y escrita, y se pudo apreciar en su realización la estructura organizacional del partido.

En ella encontramos en primer lugar al Presidente del partido; la Junta ejecutiva; el Directorio general; el Tribunal supremo y la Convención Nacional, está última debía reunirse cada cuatro años con el fin de revisar y dar cuenta de las diversas actividades de los órganos del partido, formular principios, programas de acción, establecer propuestas, etc. Por debajo de estas entidades estaba el Consejo provincial; el Directorio departamental; el Directorio Comunal y la Asamblea comunal. Cada uno de los componentes de esta estructura organizacional cumplía un rol importante para el funcionamiento del partido.

Historia Electoral
Elecciones Parlamentarias

El partido conservador durante las elecciones comprendidas entre 1864 y 1891 sufrió notorias variaciones en el número de diputados electos. Hasta la elección de 1876 se observa un aumento moderado, mientras que en 1882 baja considerablemente, pues para esta elección el partido declara abstenerse de participar. Las siguientes elecciones se caracterizan por un repunte en el número de los diputados electos, a razón, de una nueva etapa que experimenta el partido, en la que su eje programático y comienza a defender y a luchar por las libertades políticas, razón que junto con el declive liberal, podrían explicar el buen resultado de la elección de 1891. Estas variaciones se observan en el siguiente cuadro.

Número de diputados electos: Partido Conservador

Año de
elección
N° de
Diputados
1864 12
1867 29
1870 20
1873 30
1876 14
1879 22
1882 6
1885 17
1888 14
1891 40

En base a: Heise, Julio: El período parlamentario 1861-1925 Tomo II, Editorial Universitaria, Santiago, 1982, p.318.


Fuentes referenciales


Bibliografía general


Fuentes digitales


Partido en imágenes


Bibliografía general
  • Fermandois, Joaquín: “Movimientos conservadores en el siglo XX ¿Qué hay que conservar?”, Revista Estudios Públicos, Centro de Estudios Públicos, CEP Chile, Nº 62, Santiago 1996. Documento en PDF disponible en: http://www.cepchile.cl/dms/lang_1/doc_876.html
Bibliografía del partido
Bibliografía sobre el partido
Notas
  1. Gil (1962) p. 14.
  2. Gil (1962) p.15.
  3. Pereira (1994) pp. 21-23.
  4. Bravo Lira (1992) p.18.
  5. Heise (1982) p.310.
  6. Pereira (1994) p. 23.
  7. Pereira (1994) pp. 21-23.
  8. Bravo Lira (1992) p.18.
  9. Heise (1982) p.310.
  10. Pereira (1994) p. 23.
  11. Heise (1982) p.311.
  12. Heise (1982)p. 313.
  13. Villalobos (2005) p. 692.
  14. “Reseña de las XIX convenciones generales del Partido Conservador: 1818-1947”, Imprenta Chile, Santiago 1947, p. 13.
  15. Díaz (1935) pp. 23-24.
  16. “Reseña… ”, Op. cit, p. 14.
  17. Díaz (1935) p.29.
  18. Díaz (1935) p.29.
  19. Díaz (1935)pp.30-31.
  20. Díaz (1935)p. 32.
  21. Díaz (1935)p. 32.
  22. Díaz (1935)p. 32.
  23. Díaz (1935) p.33.
  24. Díaz (1935) p. 39.
  25. “Reseña… ”, Op. cit, p. 17.
  26. “Reseña… ”,pp.19-20.
  27. “Reseña… ”,p.20.
  28. “Reseña… ”,p.22.
  29. Díaz (1935) p.69.
  30. Respecto a esto Julio Heise, señala que un 70% de los conservadores formaban parte de la aristocracia terrateniente de ese período. Véase en: Heise, Julio: “El período parlamentario 1861-1925” Tomo II, Op. cit, p.315.