Partidos políticos
1810

Con la instauración de la Primera Junta Nacional de Gobierno el 18 de septiembre de 1810, surgen en la esfera pública las primeras tendencias políticas organizadas en Chile. Estas tendencias o facciones políticas, si bien carecen de una ideología formal y difícilmente se les puede rotular como partidos políticos, representan las diversas posiciones que caracterizaron a las clases dirigentes durante el período de inestabilidad que afectó a las colonias del Imperio español en suelo americano.

En relación a este proceso, existe un amplio consenso que considera que la causa independentista en nuestro país, más que un proceso sistemático y planificado, fue más bien el resultado de una serie de acontecimientos externos que impulsaron y precipitaron el proceso emancipador. El más importante de ellas, sin lugar a dudas, fue la captura del Rey de España, Fernando VII a manos de Napoleón Bonaparte. Esta coyuntura puso en jaque a las colonias españolas y aceleró el desarrollo de los acontecimientos políticos que llevaron a la Independencia. Al mismo tiempo que se desarrollaban estos sucesos, y de manera incipiente, el ideario en torno al autogobierno se expandió en un importante sector de la elite criolla que creyó posible que, ante la ausencia o el vacío de poder experimentado, era necesario construir una forma de gobierno local.

Actores fundamentales de este proceso histórico fueron los diversos grupos o posiciones de la clase dirigente en relación a la Corona en temas como la fidelidad hacia el rey de España, la preservación del régimen monárquico español y de sus instituciones, y la dependencia o autonomía de la Metrópoli.

Entre estos grupos se destacan, en primer lugar, los denominados realistas , quienes eran partidarios de dar continuidad al régimen colonial imperante en el país, siguiendo fieles a la Corona española y al Consejo de Cádiz. En un sendero intermedio estaban los denominados Moderados, quienes con una bandera reformista, pretendían seguir sometidos al poder del Rey, pero impulsando la consecución de algunas importantes concesiones de parte la corona. Finalmente, la tendencia más radical estaba representada por los denominados Exaltados o Patriotas. Esta tendencia pretendía un cambio radical del orden colonial en el país, propugnando reformas trascendentales en su administración, con el objeto de construir una sociedad fundada en la difusión de las luces y los principios democráticos. El grupo patriota se caracterizaba, ante todo, por defender la postura de una independencia total del país con respecto a España.