Período
1973-1990

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El Régimen Militar (1973 – 1990)

Augusto Pinochet Ugarte.
Fotografía de Augusto Pinochet Ugarte.

Quema de libros en Chile, septiembre 1973.
Quema de libros de autores de izquierda durante los primeros días del régimen militar chileno.

Por la Patria Vota No.
El 5 de octubre de 1988 se realizó un Plebiscito Nacional que definiría la permanencia en el poder del Régimen Militar hasta 1997 y de Augusto Pinochet como su máximo representante. Este es un panfleto de la campaña por el No, que buscaba la salida de Pinochet del Gobierno.

Chileno: panfleto de jornadas de protesta de 1986.
Convocatoria al Paro Nacional realizada por la Asamblea de la Civilidad para los días 2 y 3 de julio de 1986. Esta agrupación, que nació en 1986, reunió a las organizaciones sociales más relevantes del país quienes mediante la “Demanda de Chile” llamaron a la apertura de los registros electorales y a la realización de elecciones libres. La Asamblea fue capaz de organizar marchas y actos masivos multitudinarios, nunca antes vistos hasta ese entonces, como la protesta del 20 de mayo en el Parque O’Higgins que congregó a más de un millón de personas. Los organizadores del Paro Nacional hicieron un llamado a no enviar a los estudiantes a clases y a que los trabajadores participaran en marchas y protestas con el fin de paralizar al país. El primer día de huelga murieron los estudiantes universitarios Rodrigo Rojas Denegri y Carmen Gloria Quintana, apresados y quemados por una patrulla militar en el centro de Santiago. Tras estas jornadas, comenzó una fuerte represión que incluyó la detención de la plana mayor de la Asamblea de la Civilidad.

Derrocado el gobierno democrático en septiembre de 1973, la Junta Militar de Gobierno toma el poder público, clausura el Congreso Nacional, declara en receso a los partidos políticos e instaura el Estado de Sitio en todo el país. Esta situación permite que se perpetren serios abusos y atropellos a los Derechos Humanos. Miles de ciudadanos son detenidos, se producen allanamientos masivos, hay torturas, asesinatos y desapariciones de personas, los que afectan principalmente a los militantes y simpatizantes de la depuesta Unidad Popular. Esto provoca que un número considerable de chilenos se refugie en embajadas extranjeras o salga del país, produciéndose un masivo exilio de compatriotas.

Con el gobierno militar instaurado tras el golpe de Estado es posible distinguir dos etapas. Una primera, desde el 11 de septiembre de 1973 hasta el 11 de marzo de 1981, fecha en que entra en vigor la Constitución de 1980, y una segunda, desde el 11 de marzo de 1973 hasta el 11 de marzo de 1990, con la restauración de la democracia. Durante el primer periodo se produce la represión política más dura, de manos de la temible DINA. Así mismo, es la etapa en la cual el general Pinochet va consolidando su poder por sobre los demás miembros de la Junta Militar, asumiendo de manera consecutiva los cargos de “Jefe Supremo de la Nación”, “Presidente de la República” y “Capitán General”, al tiempo que conserva el cargo de comandante en jefe del ejército. A su vez, la Junta Militar reemplaza al Congreso en el ejercicio de la función legislativa, quedando investida de los poderes Legislativo y Constituyente, potestad que ejerce mediante la dictación de Decretos Leyes. Entre las iniciativas legales más importantes promulgadas en esta etapa destaca la ley de regionalización, que reemplaza la división administrativa del país en provincias, dividiéndolas en 13 regiones.

En el ámbito económico se produce una pugna entre los partidarios de un proyecto nacionalista y desarrollista y aquellos que sustentan la adopción de un esquema económico neo liberal, con énfasis en el comercio exterior, la rebaja de los aranceles a la importación y la reducción del Estado con la venta o privatización de sus empresas, dejando a éste en un rol subsidiario. Son éstos últimos quienes logran imponer su proyecto económico, el que se aplica en Chile de manera extensiva y sin contrapesos, en vista de la desaparición de toda oposición. Así mismo, se instaura una legislación acorde, destacando la promulgación del Plan Laboral, conjunto de textos legales que establecen el nuevo modelo normativo de las relaciones laborales, restringiendo fuertemente el poder de los sindicatos y las materias de negociación. La implementación de la política económica de los denominados “Chicago boys” logra frenar la inflación y da un importante impulso al comercio, permitiendo el acceso a una variada gama de productos importados. Por otro lado, significa un duro golpe a la industria nacional, la que se ve sumergida en una aguda crisis que provoca la quiebra de numerosas empresas e industrias, con el consiguiente aumento de la cesantía.

La segunda etapa del gobierno militar abarca desde 11 de marzo de 1981 hasta el 11 de marzo de 1990. Este periodo se inicia con la entrada en vigor de la Constitución de 1980. Esta Carta Fundamental es la herramienta política de institucionalización del régimen. En ella se establece un régimen presidencialista marcadamente autoritario, con una Presidencia de 8 años, un Congreso de poderes limitados y con un tercio de senadores designados y una serie de mecanismos institucionales que garantizan la influencia militar en los futuros gobiernos, complementados por numerosos artículos transitorios. Así mismo, contempla la elección de Pinochet en el cargo de Presidente de la República por ocho años más, al cabo del cual se realizaría un plebiscito para ratificarlo para un segundo mandato hasta el año 1997. Llamada a su aprobación mediante un plebiscito efectuado el 11 de septiembre de 1980, éste no cuenta con las garantías necesarias para sostener su legitimidad, en vista de la proscripción de la oposición, la censura de prensa y la inexistencia de registros electorales. El resultado arroja una aprobación del 67%. Seis meses más tarde, el 11 de marzo de 1981, se promulga la Constitución Política y el general Pinochet asume su mandato presidencial por ocho años.

Acorde con la política de reducción del Estado, a partir de la década de los ochenta se desarrolla una profunda reforma a los sistemas de salud, educación y previsión estatales. En enero de 1980 se promulga la ley de municipalización de la educación, entregando la administración fiscal de la educación pública a las municipalidades. En noviembre del mismo año se promulga la ley de AFP, que reemplaza el sistema de pensiones basado en un fondo común aportado por los trabajadores por otro derivado de la capitalización individual en entes privados, las denominados Administradoras de Fondos de Pensiones. En marzo de 1981 se promulga la ley de ISAPRES, la que faculta a las personas a depositar sus cotizaciones de salud en entes privados, las denominadas Instituciones de salud previsional.

En el plano económico, la década se inaugura con positivas cifras de crecimiento, expansión del crédito y del comercio, especialmente de artículos importados y por la formación de una nueva clase empresarial. Sin embargo, esta bonanza económica tiene un abrupto final en el año 1982. El aumento del precio del petróleo, la caída en las exportaciones y la quiebra masiva de bancos e industrias sumen al país en una severa recesión. El explosivo aumento del desempleo y del endeudamiento provoca una ola de malestar que se traduce en las primeras protestas públicas en contra de la dictadura. Estas manifestaciones de descontento se expresan a través de huelgas, marchas callejeras, enfrentamientos con la policía, barricadas en poblaciones marginales y bocinazos y golpeteo de cacerolas en los barrios de clase media. Las protestas, impulsadas por sectores gremiales y sindicales, se expanden hacia el estudiantado, los pobladores y los partidos políticos, quienes resurgen tras un largo receso. Organizada la oposición bajo el alero de los partidos políticos de centro e izquierda, éstos demandan la renuncia de Pinochet, la derogación de la Constitución de 1980 y la realización de elecciones libres y democráticas.


Estas demandas son respondidas con una dura represión, lo que provoca una agudización del conflicto y la violencia. Entre 1983 y 1986 se suceden más de veinte jornadas de protesta, al tiempo que el Partido Comunista impulsa una política insurreccional que se traduce en el accionar de su brazo armado, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez, el que efectúa en el año 1986 un fallido atentado contra Pinochet.

El fracaso de las protestas y de la lucha armada para derrocar al régimen provoca que la oposición, excepto el Partido Comunista y otros sectores de izquierda, acepte operar bajo la institucionalidad de la Constitución de 1980. Esto significa participar en el plebiscito que la Carta estipula para el año 1988 y derrotar a Pinochet en las urnas. Agrupados en la denominada “Concertación de Partidos por el No” demócrata cristianos, socialistas, radicales, humanistas y sectores de derecha liberales se lanzan en una campaña que culmina el 5 de octubre de 1988 con la victoria de la opción “No” en el plebiscito con un 54% de los votos. Esto significa el llamado a elecciones presidenciales y parlamentarias para el año siguiente. [[Patricio Aylwin, demócrata cristiano y candidato de la ahora denominada Concertación de Partidos por la Democracia gana las elecciones con un 55% de los votos. Así mismo, en las elecciones parlamentarias la Concertación consigue 72 de los 120 puestos en la Cámara de Diputados y 22 de los 38 puestos de Senadores elegidos. En consecuencia, el día 11 de marzo de 1990, Patricio Aylwin se ciñe la banda presidencial en el edificio del Congreso Nacional en Valparaíso, poniendo fin a 17 años de dictadura militar.